
En lugar de dejar que el drenaje de la cloaca se desperdicie, la ciudad de Oslo anuncio recientemente que planea eliminar las emisiones de CO2 a la atmósfera convirtiendo 80 de sus autobuses públicos para que funcionen con biometano generado por los vapores del fluido cloacal. Estos colectivos movidos por desechos son parte del plan de la ciudad para transformarse en “carbon neutral” (emision no contaminante de CO2) para 2050, eliminando 44 toneladas de emisiones nocivas de CO2 por año por vehiculo. Sin dudas una manera innovadora de generar energía de los desperdicios. Oslo transformará el gas emitido por los desechos en biometano gracias a 2 plantas de tratamiento que estarán listas pronto con la tecnologia necesaria. Los vehiculos serán levemente modificados para que los motores puedan funcionar con metano, lo que además los hará más silenciosos. Si estas pruebas dan buen resultado la ciudad planea modificar todos sus autobuses a biogas. El primero estará funcionando en septiembre de 2009.
photo by Stor-Oslo Lokaltrafikk
Etiquetas: buenas prácticas urbanas, soluciones para el tránsito, transporte público